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Conozca el pastor cristiano que abusaba sexualmente de niñas de su feligresía en Armenia.

Redacción: Angi Lucumi

Un grupo de mujeres de Armenia se acaba de constituir como víctimas de los abusos sexuales del pastor Humberto Guzmán, de la iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Colombia con sede en el Quindío. Las mujeres suscribieron un documento al Consejo Directivo Nacional de esta iglesia y a su presidente, denunciando los abusos de que fueron víctimas durante 30 años por parte de este pastor.

En el documento, narran la forma como el individuo se aprovechaba de su condición de pastor, supuesto psicólogo y su posición de mando para cometer los vejámenes contra las niñas, pero también contra mujeres casadas con necesidades económicas. Todas ellas, las víctimas acudían al culto religioso de esta iglesia o estudiaban en el colegio Jorge Isaac, que manejaba la Alianza Cristiana y Misionera de Colombia.

Revelamos apartes del documento suscrito por las víctimas

“Este pastor tuvo a través de los años no solo disponibilidad amplia de víctimas para escoger, sino una plataforma, la iglesia, y colegio cristiano en todo el sentido de la palabra para poder conseguir mujeres de cualquier edad, de estrato socio económico y de estado civil. Haciendo énfasis en que edad era el abuso más cruel de todos.

El pastor llevaba a cabo sus planes para satisfacer sus perversiones sexuales por etapas, y operaba dependiendo del tipo de mujer que estuviera persiguiendo. Las adolescentes y las mujeres en estado de evidente necesidad económica eran su predilección, pero también conocimos casos en los cuales éste acosó y pretendió, además, mujeres casadas”.

MENORES DE EDAD

Los acercamientos a las adolescentes de la iglesia eran algo cotidiano, ya que éste siempre hizo parte de los pastores juveniles y tenía a cargo el grupo de adolescentes, lo que le daba acceso de primera mano a las niñas de la comunidad cristiana. Escogía las menores de edad que él supiera que estaban siendo afectadas por alguna situación difícil en sus hogares, ya fuera de carácter económico, o afectivo. Él sabía quiénes estaban en estas situaciones, porque él se auto adjudicaba casos de niñas para las consejerías porque tanto los padres y los pastores le informaban de ello. Éste al ser psicólogo y pastor reunía en sí mismo dos figuras que al entendimiento de un ser humano serian figuras de confianza y apoyo. Así que los padres con gusto y sin ninguna sospecha del peligro que corrían sus hijas, accedían a darle espacios en su oficina a solas con las menores.

Es así, como si de engaño pederasta o Grooming se tratara, que Humberto iniciaba su labor de estudio a la víctima con conversaciones cordiales, amables, consejos y conductas de acercamiento fraternal, abrazos, era que éste se ganaba la confianza de sus víctimas, generando conexiones emocionales para posteriormente tener el terreno preparado. Una vez el pastor pasaba el límite de confianza con las menores, empezaba a hacerles comentarios sobre su aspecto físico, y utilizando tácticas como la seducción, la provocación, conseguía que finalmente las menores se desnudaran y realizaran actos de naturaleza sexual, sin necesariamente ser coito. Esta preparación psicológica era exclusivamente para despertar e incitar sexualmente a las menores, para que cuando fueran adultas pudieran ser sus esclavas sexuales.

Una de las victimas del pastor que inicio terapias y consejerías con él, cuenta que éste le aseguro que él era el hombre que Dios había mandado en su vida para ocupar el lugar de su padre recién fallecido y después de ganarse su confianza procedió a abusarla.

“Me decía que tenía unos senos muy lindos, me decía déjame verlos, quiero tocarlos” y éste posteriormente procedía a hacerle tocamientos sexuales a la menor. También llego a exigirle que después de que cumpliera la mayoría de edad, debía perder la virginidad con su novio para el poder tener relaciones sexuales con ella con mayor libertad.

Lo anterior implicaba que el abuso de este pastor no era solo algo momentáneo, era un adoctrinamiento desde temprana edad para seguir abusando de ellas aun después de la mayoría de edad.

A las victimas que no lograba adoctrinar después de abusarlas sexualmente, procedía al chantaje para obtener el silencio o continuar perpetrando el abuso. Ellas posteriormente salían de la iglesia.

Chantajes que hacia apoyado en su estatus de pastor y presidente, además de la influencia que tenía socialmente. Por esta misma razón escogía victimas de ciertas condiciones socioeconómicas, para poder alegar que estas buscaban una compensación económica después de denunciar. Y así amedrentarlas o hacerlas ir mal de la iglesia.

También se conoció que este ofrecía y daba dinero en efectivo, diciéndoles a las menores que Dios se lo había puesto en el corazón, y que quería hablar con ellas a solas en su oficina para iniciar esos acercamientos. Tuvimos conocimiento de una mamá que accedió a dar testimonio y manifestó que se escuchaba en los corredores la fama de abusador del pastor Humberto y de sus constantes citas a solas con mujeres no propiamente para consejería. Y de su predilección por acercarse a niñas adolescentes por lo que manifiesta que ella mantenía vigilante con su hija. Menciono que en una oportunidad le suministro dinero a solas a la menor de quince (15) años, y le manifestó que necesitaba que sacara tiempo para que fuera a la oficina de él a solas y poder conversar. La niña al llegar con el dinero la mamá le preguntó que de donde salió el dinero y la menor sin ningún reparo y en medio de la inocencia le manifestó que el pastor Humberto se lo obsequió. Ya conociendo los antecedentes y habiendo ya previamente observado que el pastor le observaba a su hija de forma morbosa tomo la decisión de retirarla del colegio y retirarse de la comunidad.

MUJERES ADULTAS

Las mujeres adultas por así decirlo se dividían en varios tipos; primero estaban las mujeres que éste había estado preparando y adoctrinando para ser sus esclavas sexuales desde que eran menores de edad; en segundo lugar estaban las mujeres que estaban en estado emocional inestable, y que lo buscaban por ser psicólogo a las que terminaba manipulando de forma que siguieran accediendo a sus pretensiones sexuales y también estaban las mujeres de un estrato socioeconómico no favorable, que este “ayudaba” para posteriormente cobrarles con favores sexuales de toda índole.

El primer tipo de mujeres, las que éste había estado preparando y adoctrinando a través de presiones, manipulación y acoso para ser sus esclavas sexuales desde que eran menores de edad; una vez cumplida la mayoría de edad él procedía a exigirles que estuvieran sexualmente con él, les decía que consiguieran novio y que perdieran la virginidad para poder estar con ellas sexualmente y tener más libertad. Al mismo tiempo las manipulaba para que sostuvieran una relación sentimental con otra persona y decía que él debía escoger el hombre con el que debían estar, para esto las hacia ir con sus novios a la oficina para que este les diera el consentimiento. Y en estas visitas ejercía su suspicaz manipulación donde se comportaba como con la figura de un padre. Luego procedía en privado a decirles que ellas solo le pertenecían a él y que era solo un préstamo.

Este posteriormente abogaba por la formalización de un matrimonio y una vez esto pasaba comenzaban los chantajes, porque las amenazaba con dañarles el matrimonio y contar todo a su familia, muchas de ellas ya con hijos accedían a todas las peticiones hechas por él. Y terminaban sirviéndole durante el tiempo que él quisiera. Dos de las victimas hablaron que los abusos se extendieron durante casi 20 años.

Las directivas de la Iglesia sancionaron al pastor con un año de retiro de la comunidad, lo que se consideró, por parte de las víctimas, como una sanción irrisoria.

Aún no se conoce una investigación por parte de las autoridades sobre este particular.


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